Bailo porque siento. Leo porque pauso. Escribo porque expreso. Dibujo porque suelto. Toco música porque conecto.
Me gusta sentarme a explorar lo que hay en mi mente. Solas, mi mente y yo.
Le dejo espacio a mis manos para que se muevan, que sean ellas quienes decidan cómo tocar, cómo dibujar, qué escribir.
Y es en ese momento donde encuentro la calma, donde todos mis sentidos despiertan y conviven en una paz suave.
Donde el exterior se vuelve silencio y, en el interior, brilla cada vez más resplandeciente una luz.
Es el alma. La esencia. Lo que soy.
Lo que me devuelve al eje, a la raíz.
Donde hallo la calma. La paz.
Donde me conecto conmigo y por fin digo:
“Sé que estoy donde debo estar.”
Estoy en el presente, sin ruido.
Estoy en el presente, conmigo.
Soy yo.
junio 2026 - Sabina Banegas