¿Cómo se duela una amistad?

¿Cómo se duela cuando sabés que empezó y que nunca terminó?

¿Cómo se duelan las preguntas que no encuentran respuesta, que no pueden ser respondidas?

¿Cómo se duelan las risas, las historias, las anécdotas?

¿Cómo se duela a alguien que ya no es como lo conociste?

¿Cómo se duela cuando cada melodía es un recuerdo vivo de su disfrute?

¿Cómo se duela una amistad que ya no quiere, que ya no puede, que ya no está?

¿Cómo se duela cuando crees que todavía hay un pedacito de esa persona que aún quiere estar con vos?

Te extraño. Te extraño en la música.

En los artistas que ya no puedo escuchar sin encontrarte. En ese reflejo involuntario de querer mandarte una canción y recordar que ya no.

Pero al fin y al cabo no quiero quedarme en el duelo.

Porque mirá todo lo que gestaste: un grupo de amigos, valiosos valores, una pasión compartida.

Y hasta se siente egoísta decir: “Pero no estás vos”.

Pero es así.

Y por eso vuelvo a repreguntarme: ¿Cómo se duela una amistad cuando nadie se fue, pero ya no está?

junio 2026 - Sabina Banegas